jueves, 22 de septiembre de 2016

Max Payne (PC)

Me dispuse a jugar al creador del "bullet time" en los videojuegos tras encontrarme con la tercera parte muy propensa para ser comprada, así que la manía de empezar cada saga por la primera entrega creada ataca de nuevo.


Antes de escribir esto me puse a leer más opiniones de la época por la que salió originalmente (2001) y por lo que he visto fue un gran juego en su momento, muy puntero y que incluso ganó premios por su calidad. ¿Le pesa la edad a Max? En mi opinión la respuesta es sí, sin duda, pero no tanto como cabría esperar, es decir, el juego es divertido en la base pero para los tiempos que corren falla en unas cuantas cosas.

En cuanto al control, por empezar por algún sitio, me costó un pelín acostumbrarme, pero creo que fue más problema mío (nunca juego con teclado y ratón) que del juego en sí. En cualquier caso, al tercer o cuarto capítulo de la primera parte todo estaba en su sitio y habiendo pasado ese periodo de adaptación este apartado me pareció lo mejor del título, muy cómodo y sencillo, sin tener que estar atento a mil botones, la incursión del tiempo bala en el propio ratón es genial y te permite estar bien pendiente a lo que pasa en pantalla más que a temer la muerte por confundirte al pulsar la tecla equivocada. Como digo no estoy nada acostumbrado a jugar así, por lo que puede que no sea el mejor para opinar, pero si sirve de algo, a un novatillo como yo le pareció una gran forma de enfocarlo.

El juego rezuma chulería por todos lados y te hace sentir en una película de acción en un montón de escenas, desde su protagonista que es una suerte de vengador que se toma la justicia por su mano y es capaz de acabar con todo un ejército de soldados, hasta la sarta de frases profundas que se sueltan de vez en cuando en los diálogos y que a día de hoy me hacen más gracia que otra cosa.
Y es que en el tema de la historia, no han conseguido que empatice absolutamente nada ni con Max, ni con nadie. Soy incapaz de sentir su dolor por perder a su familia (ocurre al principio del juego) si dos segundos después estoy liándome a tiros mientras salto a cámara lenta vacilando al personal con frases hechas de finales de los noventa.

Por lo que en cuanto a la historia tengo sentimientos encontrados, yo no le hice casi ningún caso, solo me acuerdo de Max (y de Gognitti por algo que comentaré después xD). No sé si pretendía ir en serio o no con todo el rollo sentimentalista porque si es así para mí es muy torpe. Aunque uses una paleta de colores apagada, no cuela Max.
En resumen, la historia me pareció una excusa como cualquier otra para unir fases de disparos muy similares entre sí.
Para cerrar esta parte, tengo que decir que la forma en que la cuentan (hablando desde un punto de vista estético) sí me pareció bastante buena y es una jugada inteligente de la gente de Remedy, los hechos son introducidos por escenas de cómic muy chulas, a excepción de algunas partes en las que entran en juego "cinemáticas" con el propio motor del juego donde se le ven las costuras por todos lados, si ya le pesan los años mientras juegas imaginaos si simplemente estás atento a lo que ocurre.


A la hora de ponerte a los controles, que es lo que realmente importa, sinceramente es divertido, por muchos fallos que tenga, que los tiene, es divertido.
El tiempo bala es lo que más lo distingue de otros juegos de disparos, entrar en una sala tirándote en plancha mientras caes dándole uso a esta función no tiene precio, plantea una forma de jugar muy desenfadada y sin tomarse muy en serio a sí mismo.
La dificultad es baja, y lo es básicamente porque puedes hacer un guardado rápido pulsando una tecla, por lo que en las partes difíciles puedes simplemente hacer un primer acercamiento lanzándote como un loco al tiroteo para ver donde tienes a los enemigos y cuando te maten reaparecer en el punto inmediatamente anterior. Siempre y cuando no uses analgésicos para recuperar salud (ya me gustaría a mi tener esas aspirinas que usa Max) no tendrás ninguna penalización, unimos esto con las armas que acaban de un tiro con los enemigos y BAM, nos cargamos cualquier reto que presente el juego.
Solo he tenido "problemas" (volver a cargar la partida tres o cuatro veces) en algún jefe escoltado por secuaces hipervitaminados.

Tenemos también una especie de "ejecuciones", cuando acabas con un enemigo importante o el último de una serie de matones que entran de golpe en escena la cámara se acerca y hace una vista circular para que aprecies mejor como cae al suelo (algo así como Sniper Elite pero sin tanto gore ni rayos X).
Hay problemillas en el sistema de colisiones cuando hay cosas por el suelo sobre las que caminas o saltas, da la sensación de que vas flotando o pegando saltos de una forma muy extraña, así que viendo esto, podrían haberse ahorrado las partes en las que te obligan a pasar por zonas así obligatoriamente porque queda bastante cutre (por suerte apenas ocurre dos o tres veces en toda la aventura). Además, si saltas a un sitio al que no deberías pero se han colado poniendo plataformas sobre las que si eres un poco hábil puedes conseguir lo que pretendes, mueres automáticamente, quedando esto un poco ridículo, saltar por encima de una valla indebida tiene el mismo efecto que un disparo en la cabeza, y la misma animación de muerte, un secretillo o un alijo de munición para los exploradores completistas estaría genial.

Por otra parte el juego apuesta por una interacción con gran cantidad de los elementos del escenario muy interesante, que la mayoría de veces es solamente una curiosidad como un pequeño sonido o una animación del objeto haciendo su función (un teléfono que suena, un televisor que se enciende...), pero también tenemos munición extra si nos ponemos a abrir armarios o en menor medida pequeñísimas zonas ocultas.
Además, esta mecánica se usa para avanzar en la propia historia, a veces de forma más inspirada que otras, alcanzando su punto álgido en una escena con un camión aparcado con cuñas y una serie de carteles que me sorprendió muy gratamente. Una pena que esto solo se use de forma tan elocuente en ese momento ya que la mayor parte de veces simplemente es mirar un monitor que ofrece imágenes de la cámara de seguridad o romper una cristalera para entrar por el tejado de una habitación y reforzar de nuevo las escenas de película de acción.

En cuanto al arsenal de armas, está realmente bien, no sientes que falte nada en ningún momento, hay una que se acomoda mejor que el resto para cada situación, aunque en la primera mitad del juego la escopeta está bastante rota y más adelante cuando los enemigos escalan en vida y dificultad las variantes de la escopeta (perforadora o el propio francotirador sin apuntar) siguen estando bastante fuertes, el equilibrio mejora y estas opciones no se notan tan desproporcionadas.
Según va avanzando el juego las misiones hacen que te puedas lucir cada vez más con el tema de la cámara lenta (explotando barriles con las balas y que los enemigos salten por los aires...) y en un intento de hacer variar el desarrollo, la forma de aparecer de los enemigos va cambiando para procurar sorprender al jugador, pero esto se queda un poco corto y en general el juego peca de repetitivo por su estructura, escena-tiroteo-escena-tiroteo y así todo el tiempo que te duren los capítulos.

Por último, en el tema audiovisual, tiene pequeños fallos en el sonido de vez en cuando, cosas que se escuchan demasiado altas, voces que no se oyen... y añadido a esto, en las partes narrativas en forma de cómic, que están dobladas, el sonido se corta un pelín antes de lo debido y se retoma cuando ya entramos en la parte con el propio motor del juego de una forma un tanto extraña.
En cuanto al doblaje al castellano, Max está bien, acorde a la ambientación, sin embargo, el resto de voces son bastante reguleras en mi opinión, incluso hubo alguna que me hizo un poco de gracia porque parece que usaron a la misma persona para varias voces y simplemente la modulaba para que fuese más o menos ronca pero de una forma un poco cutre, y siguiendo con los fallos en el sonido, he visto que a veces incluso se le cambia la voz a un mismo personaje de una intervención a otra.

Los gráficos por su parte, son lo que son, tampoco se le pueden pedir maravillas a un juego de hace quince años, lo bueno es que cualquier PC podrá usarse para disfrutarlo, en mi caso, usé el portátil malillo que tengo por aquí y pude jugarlo al máximo que ofrece con buen rendimiento excepto en una zona de muchas explosiones y fuego en la que se notaba un bajón en el framerate.
Usa una tecnología llamada "MAX FX" ,bastante puntera cuando salió por lo que he podido leer, para la renderización 3D y para efectos volumétricos, a día de hoy todo esto luce obsoleto y cosas como las caras, bastante alabadas en su momento por lo visto, parecen ahora fotos pegadas en los modelos tridimensionales de mala manera. A pesar de esto, y si no sois muy críticos con este apartado, dadle una oportunidad ya que bajo mi opinión su jugabilidad lo hace muy divertido más allá de si se ve mejor o peor.

Y para terminar, no quiero cerrar sin remarcar la que es sin duda la mejor escena de todo el juego y por la que (además de sus otras virtudes) merece ser jugado. El susodicho Gognitti se queda grabado en la mente tras ver esto:


Y sí, habéis visto bien, Gognitti hace ese salto acrobático digno de las olimpiadas con un disparo en la barriga que hace que camine con dificultades.
Si esta no es la forma más épica y chulesca de bajarse de un transporte en marcha que habéis visto en un videojuego... 

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